Federación Agraria Argentina (FAA) reclama la implementación de un seguro multirriesgo que permita a los productores tener mayor previsibilidad al momento de invertir y no se fundan por inclemencias climáticas.

Asimismo, se plantea que los fondos previstos por ley para las situaciones de emergencia y/o desastre agropecuario son insuficientes.

«La realidad cambió. Lo que antes eran fenómenos climáticos aislados, hoy son cada vez más frecuentes y ya no pueden ser abordados desde un punto de vista parcial», señaló Carlos Achetoni, presidente de FAA.

Agregó que «el Estado en su conjunto –es decir, el Ejecutivo, pero también el Congreso de la Nación– debe comprometerse para que, junto con los privados, se pueda avanzar en respuestas más integrales», como es el seguro multirriesgo.

«Si como país dependemos en gran parte de los ingresos generados por el sector agropecuario, si los productores somos grandes generadores de trabajo y de movimiento en los pueblos del interior y se busca incrementar el valor agregado y las exportaciones para crecer, es evidente que hay que avanzar en soluciones para mitigar el impacto del cambio climático para los productores», precisó el dirigente mendocino.

Porque «las pérdidas que generan estos fenómenos sumados a las dificultades para acceder al financiamiento, hacen que todo el tiempo estemos corriendo atrás de los problemas», evaluó.

«Y en el caso de los productores pequeños y medianos, esto es más grave aún, porque en muchos casos tras la pérdida de una cosecha por inclemencias climáticas, las familias no pueden seguir produciendo», determinó.

Los productores «necesitamos un acompañamiento del Estado que nos permita seguir trabajando para proveer los alimentos que los argentinos y el mundo necesitan», consignó.

Achetoni participó de la reunión de la Comisión Nacional de Emergencia y Desastre Agropecuario (CNEyDA), en la que se homologaron los estados de emergencia y/o desastre agropecuario declarados por las provincias de La Rioja, Salta y Mendoza.

Sin embargo, continúan habiendo fenómenos climáticos que impactan muy fuertemente en Buenos Aires, La Pampa, Chaco y Formosa.