La Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario realizó nuevos operativos y clausuras de plantas de alimento y la interdicción de granos en Buenos Aires, Santa Fe y La Rioja.

Las acciones de fiscalización y control dieron lugar a la inhabilitación de tres plantas de alimentos balanceados e interdicciones de mercadería por más de 500 toneladas de granos tras detectarse innumerables infracciones a la normativa vigente.

La Dirección clausuró dos plantas de alimentos balanceados en la capital riojana que operaban sin matrícula de Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial (RUCA) y sin documentación de respaldo de la mercadería hallada en depósito y por tal motivo, se retuvo el total de la mercadería.

En la provincia de Buenos Aires, en la localidad de Piedritas, se inspeccionó un molino que tenía sin declarar más de 1000 toneladas de granos procesadas en el último mes y tampoco 190 toneladas de trigo depositadas en silo bolsa.

Además, adeudaba información de las Declaraciones Juradas (DDJJ) de movimientos de granos, por lo que se intimó a la firma a regularizar la situación a la brevedad bajo apercibimiento de que se apliquen sanciones por las inconductas observadas.

Por otra parte, en la localidad bonaerense de Lobería también se clausuró una planta de alimento balanceado que operaba sin matrícula y sin documentación respaldatoria de las materias primas halladas en depósito.

En General Las Heras, perteneciente a la misma provincia, se retuvieron 216 toneladas de maíz y 192 toneladas de avena a una planta productora de alimentos balanceados que además de no contar con la documentación de amparo de la mercadería, presentaba problemas con la renovación de la matrícula de RUCA.

Mientras que en la localidad santafesina de Fighiera se procedió a la interdicción de 110 toneladas de trigo a una cerealera que no pudo amparar la mercadería con la documentación comercial correspondiente.