El turismo religioso resulta esencial para la provincia de Jujuy, definió el ministro Federico Posadas.

«En Jujuy sucede la fe, en su gente y en su cultura viva.

Sin importar el orden en que el turista visite o el tiempo que permanezca, en cualquier iglesia o capilla de Jujuy se siente la magia de una religiosidad que superó el paso de los siglos», concluye Federico Posadas, Ministro de Cultura y Turismo de la provincia. .

En los Pesebres, los devotos y vecinos (principalmente los niños), llevan a cabo una tradición colonial: la adoración del Niño, la Danza de las Cintas y villancicos.

La Danza de las Cintas, única por sus características en la Argentina, se realiza en torno a un mástil de cuyo extremo superior caen cintas de colores que son tomadas de sus extremos por los niños; al son de villancicos.

Y allí los adoradores danzan trenzando el palo para realizar entretejidos multicolores.