La Junta directiva manifestó la preocupación por la caída de la actividad industrial
- 11 febrero, 2026
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La Unión Industrial Argentina (UIA) realizó su primera reunión de Junta Directiva del año y repasó los principales indicadores de la industria en el tramo final del año y el acumulado de 2025, la evolución de la actividad, el próximo tratamiento de la reforma laboral y los desafíos del sector de cara al 2026.
Las autoridades de la UIA analizaron la agenda para la modernización laboral que se tratará esta semana en el Senado de la Nación. Coincidieron en la importancia de avanzar con la modernización del marco laboral como condición necesaria para la generación de empleo formal, luego de más de una década sin creación de nuevo empleo registrado. Es fundamental la reducción de la litigiosidad y la posibilidad de que las empresas tengan mayor previsibilidad del marco normativo.
Respecto a la actividad industrial, el Centro de Estudios UIA (CEU) presentó los datos de diciembre, donde la producción registró una caída interanual del 3,9% y se mantuvo estable respecto a noviembre (-0,1%). La industria cerró el año con un crecimiento del 1,6% i.a., aunque se ubicó un 9,6% por debajo de los niveles de 2022. En cuanto al empleo registrado, en octubre se aceleró la caída con una pérdida de 6.718 empleos en relación a septiembre (-0,6%), acumulando una baja de 60.224 puestos de trabajo desde el último máximo alcanzado en agosto de 2023.
En este contexto, los representantes de la UIA manifestaron su preocupación por el desempeño negativo de la actividad y manifestaron la importancia de que continúe la baja de tasas y se avance en una reforma que reduzca la presión fiscal al sector formal. Coincidieron en la importancia de generar condiciones para revertir la situación actual y lograr un desarrollo parejo de todos los sectores industriales de forma de no perder tejido empresarial y PyME.
La Unión Industrial Argentina sostiene que la competitividad de la economía argentina y la dinámica de precios deben analizarse desde una mirada integral de las cadenas productivas, considerando el impacto de los costos locales —logísticos, financieros, fiscales y laborales— y del contexto macroeconómico. Sectores transables y con altos niveles de empleo, como el textil, calzado y confecciones, forman parte de un entramado industrial que necesita previsibilidad y condiciones adecuadas para producir, invertir, sostener el empleo formal y contribuir a la demanda interna.
La UIA acompaña el planteo respecto de la necesidad de un comercio exterior inteligente, orientado a nivelar la cancha y que garantice el cumplimiento tributario, establezca reglas claras para las plataformas electrónicas internacionales y refuerce la lucha contra prácticas ilegales. Un comercio basado en reglas claras, transparentes y de competencia leal es clave para sostener la producción formal, el empleo industrial y una inserción internacional equilibrada y sostenible.















