El país todavía se enfrenta a un desafío en cuanto a brecha de género, sin embargo
algunas empresas llevan adelante políticas activas para lograr la igualdad. ¿Cómo trabajan
estas compañías para estar a la vanguardia?
En los Objetivos de Desarrollo Sostenible, las Naciones Unidas fijan el quinto lugar “lograr la
igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”. Para la entidad, la
equidad entre hombres y mujeres “no solo es un derecho humano fundamental, sino que es
uno de los fundamentos esenciales para construir un mundo pacífico, próspero y
sostenible”.
La ONU señala que las mujeres ganan un 23% menos que los hombres en el mercado
laboral mundial y dedican el triple de horas al trabajo doméstico y de cuidados. A esto se
suman los casos de discriminación para alcanzar determinados cargos y el reparto desigual
de las tareas.
En Argentina, la igualdad de género en ambientes laborales sigue representando un
desafío. En 2022, la participación de las mujeres en el mercado laboral formal representaba
solo el 33,6% según cifras del Ministerio de Trabajo. Esta brecha se vuelve más intensa en
cuanto a los cargos directivos y jefaturas en los cuales el cupo femenino es de 28% y 20%
respectivamente. A pesar de que las empresas han tomado conciencia de esta desigualdad
y han avanzado en la incorporación de mujeres, la diferencia sigue siendo notoria.
Una de las firmas que aplica una política activa para lograr la igualdad de género es el
Grupo L, empresa especializada en brindar soluciones integrales a empresas, abarcando
desde gastronomía hasta servicios en sitios remotos. La compañía emplea a unos 7.000
colaboradores de los cuales el 40% son mujeres. Por otra parte, el grupo ha desarrollado
programas de formación con perspectiva de género y capacitación dirigidos a mujeres en
las comunidades donde opera. En este sentido, el programa “Mujeres Resilientes”,
promueve el empoderamiento y la capacitación en gastronomía de mujeres en situación de
vulnerabilidad en la provincia de Catamarca.
El compromiso de Grupo L con la equidad de género también se pone de manifiesto puertas
adentro con la ampliación de la licencia por maternidad y la orientación jurídica gratuita para
sus empleadas. Además, la empresa ha implementado un protocolo interno de género y
diversidad y participa tanto en convenios como mesas de diálogo sobre la temática.
Pampa Energía, la empresa dedicada a la producción de energía eléctrica y gas, ha
demostrado un fuerte compromiso con la igualdad de género. De hecho, fue incluida por
tercer año consecutivo en el Índice de Igualdad de Género de Bloomberg y es la única
compañía argentina reconocida en este índice que destaca a las empresas más
comprometidas con la igualdad a través de sus políticas y transparencia en la divulgación
de programas y datos relacionados con el tema.

Naranja X, la tarjeta de crédito que emplea a unas 3.500 personas lleva adelante políticas
para aumentar la participación femenina en roles de liderazgo. Como resultado de sus
programas, el porcentaje de mujeres en posiciones estratégicas pasó del 30% al 36% en
cuatro años. Actualmente, las mujeres representan el 59% del equipo: 43% en jefaturas,
37% en gerencias y 30% en C-Level.
El objetivo que se impuso Naranja X es alcanzar al menos un 43% de mujeres en roles de
liderazgo estratégico para 2030, especialmente en áreas tecnológicas que es la que menos
participación femenina tiene a nivel general.
Si bien queda mucho por recorrer, acciones como las que lleva adelante el Grupo L, Pampa
Energía y Naranja X allanan el camino para avanzar en esa dirección. Además, el ejemplo
de estas compañías sirve como estímulo para que otras empresas impulsen políticas
similares y se logre, finalmente, la igualdad de género en el ámbito laboral.