El presidente de Aysa, José Luis Inglese, sostuvo que «el acceso al agua potable y al saneamiento es un derecho humano» y señaló que ése «es uno de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030».

Inglese definió a Aysa como «una de las mayores empresas productoras de alimentos» al disertar en el marco del II Congreso Internacional de Compliance, realizado en el Palacio de las Aguas Corrientes, en esta capital.

El directivo disertó en el panel de líderes «Tone at the Top» en torno a los aspectos claves para implementar una cultura ética desde lo más alto de la organización.

El panel estuvo integrado, además, por Gabriel Martino, CEO de HSBC; Miguel Gutiérrez, presidente de YPF; e Isela Costantini, CEO de GST Servicios Financieros.

El Congreso tuvo como objetivo contribuir a la difusión de los procedimientos y buenas prácticas adoptados por las organizaciones para identificar y clasificar los riesgos operativos y legales a los que se enfrentan y cómo responder a los mismos.

«En AySA, como una de las mayores empresas productoras de alimentos, estamos acostumbrados a la regulación de la calidad del producto y de la calidad del servicio. Nuestro caso no es sólo un tema de lucha anticorrupción, es esencialmente un cumplimiento de ética hacia las futuras generaciones, hacia el medioambiente y en cuanto a la salud de los usuarios», dijo Inglese.

Y enfatizó: «El acceso al agua potable y al saneamiento es un derecho humano y es uno de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030».