La Iglesia Católica celebra mañana la Fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel, los cuales aparecen en la Biblia con misiones importantes de Dios.

Miguel era el capitán de la celestial Milicia; su nombre se traduce en el lema ¿Quién como Dios? -grito de guerra de los ángeles buenos en la batalla librada en el cielo en contra del Enemigo y sus seguidores.

Se lo encuentra nombrado cuatro veces en la Escritura, dos en el Libro de Daniel, una en la epístola de San Judas y otra en el Apocalipsis, vinculado siempre con la lucha contra el demonio.

San Gabriel, que se traduce del hebreo como «Fortaleza de Dios», puede ser el más popular entre los espíritus angélicos por ser el mensajero escogido por el Padre para anunciar a la Santísima Virgen la encarnación de Jesucristo en su seno.

En cuanto a San Rafael, cuyo nombre significa Medicina de Dios o Dios ha obrado la salud, aparece en el Libro bíblico de Tobías, donde está primero disfrazado en forma humana, como el viajero acompañante del hijo de Tobías, llamándose a sí mismo «Azarías el hijo del gran Ananías».

La historia está llena de aventuras y es visible la influencia protectora del ángel que se muestra de diferentes maneras, incluyendo la atadura «en el desierto del alto Egipto» del demonio quien previamente había matado a siete esposos de Sara, hija de Raquel y que es pintorescamente relatada.

Tras el retorno y la curación de la ceguera de Tobías, Azarías se hace llamar «el ángel Rafael, uno de los siete que se paran ante el Señor».

En cuanto a las funciones atribuidas a Rafael, por su declaración a Tobías, se sabe que el Arcángel ofreció sus plegarias al Señor, ya que él fue enviado por el Señor para curar a Tobías de su ceguera y para sacar a Sara, la esposa de su hijo, de las garras del demonio.